FUNDACIÓ MIGUEL ROSA MORÁN

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Implantar un programa que «libere de sujeciones» los centros residenciales de personas mayores requiere un cambio cultural en el enfoque del cuidado, priorizando su bienestar y respetando su autonomía. Estas actuaciones han de estar diseñadas teniendo siempre presente el respeto de la dignidad y la seguridad personal, eliminando el uso de sujeciones físicas y reduciendo al mínimo las de tipo químico.

¿Cómo procedemos para ello?

  1. Evaluación individualizada: Cada residente ha de tener realizada una evaluación exhaustiva que identifique sus necesidades y riesgos específicos. Esta evaluación considera aspectos físicos, mentales y emocionales, y ayuda a determinar las intervenciones más adecuadas para cada caso.
  2. Plan de cuidados personalizado: De lo anterior, se desarrolla un plan de cuidados personalizado para cada persona. Este plan tiene en cuenta las preferencias y capacidades de cada uno, procurando enfoques no coercitivos en el abordaje de sus necesidades.
  3. Fomento de la autonomía: El programa busca fomentar la independencia y la toma de decisiones autónomas por parte de cada residente. Se alienta a los residentes a realizar actividades diarias por sí mismos en la medida de lo posible, lo que contribuye a mantener su sentido de dignidad y autoestima.
  4. Estimular el bienestar emocional adecuado a los residentes, lo que puede reducir la ansiedad y la agitación que a menudo conducen a la aplicación de sujeciones. La atención a aspectos emocionales y sociales es esencial para la calidad de vida de los residentes.
  5. Uso de alternativas a las sujeciones y menos restrictivas para abordar los riesgos identificados. Esto puede incluir modificaciones del entorno, adaptación de actividades, formación del personal en técnicas de manejo de comportamiento. Por ejemplo:
  • Dispositivos de localización
  • Alfombras para detectar caídas
  • Apoyo conductual positivo usando la distracción
  • Sillones relax y accesos electrónicos para prevenir la deambulación sin limitar los movimientos del residente.
  1. Formación del personal: Es esencial que el personal del centro residencial esté debidamente capacitado para comprender y aplicar el enfoque libre de sujeciones. Esto incluye formación en el manejo de comportamientos difíciles y técnicas de comunicación efectiva.
  2. Supervisión, revisión continua y cumplimiento normativo.

En definitiva, crear entornos más humanos, inclusivos y respetuosos, promoviendo una mayor calidad de vida en los centros residenciales.