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Para muchos, la idea de practicar deporte después de los 65 años puede parecer imprudente o incluso inútil, pero en realidad, es exactamente lo contrario. El mantenimiento de la actividad física en la tercera edad puede traer beneficios significativos para la salud tanto mental como física. Para saber más, sigue leyendo.

Beneficios del deporte en la tercera edad

Mejora la salud física

Después de los 65 años, el cuerpo puede sufrir cambios que afecten negativamente a la salud. Las articulaciones pueden volverse más rígidas, la masa muscular se reduce y la fuerza disminuye. Sin embargo, el deporte puede combatir estos efectos, ya que mejora la circulación sanguínea, fortalece los huesos y ayuda a mantener un peso saludable.

Además, practicar deporte en la tercera edad puede ayudar a prevenir enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión y la osteoporosis. Esto se debe a que el deporte ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre, reduce la presión arterial y fortalece los huesos.

Fortalece la salud mental

Mantener la actividad física después de los 65 años también puede tener un impacto positivo en la salud mental. Según diversos estudios, el deporte puede reducir el riesgo de padecer enfermedades como la depresión y la ansiedad, mejorar la calidad del sueño y aumentar la autoestima y la confianza en uno mismo.

Además, el deporte puede ayudar a mantener la mente activa y prevenir enfermedades como el Alzheimer y la demencia. Esto se debe a que el deporte estimula la circulación sanguínea en el cerebro y promueve la formación de nuevas conexiones neuronales.

Fomenta la socialización

En la tercera edad, la socialización puede ser un factor importante para el bienestar general. Practicando deporte, se crean oportunidades para conectarse con otros, ya sea a través de clubs deportivos o clases dirigidas. Promover la cooperación y el trabajo en equipo es un aspecto clave que puede contribuir al mejoramiento de la salud mental.

Además, el deporte puede ayudar a combatir la soledad y el aislamiento social, problemas que pueden afectar a muchas personas mayores. Al participar en actividades deportivas, se puede conocer a gente nueva y establecer relaciones sociales significativas.

Mejora la calidad de vida

En resumen, el deporte puede tener muchos beneficios para las personas mayores. Desde mejorar la salud física y mental hasta fomentar la socialización y mejorar la calidad de vida en general. Por lo tanto, es importante animar a las personas mayores a mantenerse activas y a practicar deporte de manera regular.

En España, existen numerosas opciones para la práctica de deportes en la tercera edad. Desde clases de natación y gimnasia acuática hasta senderismo y yoga, hay una gran variedad de actividades para elegir. Además, muchas ciudades ofrecen programas deportivos especiales para personas mayores, con horarios y precios adaptados a sus necesidades.

Por ejemplo, en Madrid se encuentra el programa «Deporte para mayores», que ofrece clases de gimnasia, baile, yoga y otros deportes para personas mayores de 60 años. En Barcelona, el programa «Espai Actiu» ofrece actividades deportivas gratuitas para personas mayores de 65 años, como caminatas, pilates y tai chi.

En definitiva, practicar deporte en la tercera edad puede ser una excelente manera de mejorar la salud física y mental, fomentar la socialización y mejorar la calidad de vida en general. ¡Anima a los mayores de tu entorno a mantenerse activos y a disfrutar de los beneficios del deporte!

Deportes recomendados para mayores de 65 años

Caminar

Entre todas las opciones, caminar es un deporte que puede ser lo más efectivo para comenzar. Con simplemente 30 minutos al día, se puede mejorar la circulación sanguínea y la salud cardiorespiratoria. Al mismo tiempo caminar aporta un punto extra como actividad al aire libre.

Además, caminar puede ser una actividad social, ya que se puede hacer con amigos o en grupos de caminantes. También es una buena oportunidad para explorar nuevos lugares y disfrutar de la naturaleza.

Natación

La natación es una de las mejores opciones para aquellos que buscan un deporte de bajo impacto. Al ser una actividad que se practica en un líquido, se reduce la presión en las articulaciones y se disminuye la fatiga muscular.

Además, la natación puede ser una actividad divertida y refrescante en los días calurosos de verano. Es una buena opción para aquellos que buscan una actividad física que les permita mantenerse frescos mientras se ejercitan.

Yoga y Pilates

Yoga y Pilates son dos deportes que ayudan a mejorar la postura corporal y el equilibrio. Son ideales para reducir dolores musculares y de espalda. Además, la práctica de lo que se denomina «mindfulness» en estas disciplinas puede reducir el estrés emocional y la ansiedad.

La práctica de yoga y Pilates también puede ser una oportunidad para conocer gente nueva y socializar. Muchos estudios de yoga y Pilates ofrecen clases en grupo, lo que puede ser una buena manera de conocer a personas con intereses similares.

Tai Chi

Tai Chi, una práctica milenaria de origen chino, consiste en movimientos lentos y suaves con el objetivo de mejorar la flexibilidad, equilibrio y fuerza muscular. Mencionado por muchos como «la meditación en movimiento», incluyendo Tai Chi en la rutina puede beneficiar tanto la salud física como mental.

Además, Tai Chi puede ser una actividad social, ya que muchas clases se realizan en grupo. Es una buena oportunidad para conocer a personas nuevas y mejorar la salud al mismo tiempo.

Golf

Golf es una actividad de bajo impacto que puede ser relajante y buena para la mente y el cuerpo. Jugar al golf puede ayudar a reducir el estrés, mejorar la coordinación y la flexibilidad además de ofrecer la posibilidad de estar al aire libre, socializar con otros golfistas y disfrutar del paisaje.

Además, el golf puede ser una actividad divertida para hacer en pareja o con amigos. Es una buena manera de pasar tiempo juntos mientras se mantiene la salud y se disfruta del aire libre.

Consejos para comenzar a practicar deporte en la tercera edad

Consultar con un médico

Antes de comenzar cualquier actividad física, es importante hablar con un médico. El médico podrá hacer una recomendación personalizada de acuerdo con tus necesidades y limitaciones de salud específicas.

Establecer objetivos realistas

No se puede esperar poder correr un maratón después de un año de práctica deportiva, especialmente después de los 65 años. Es importante establecer objetivos realistas, sean estos de mejora física, de socialización o un desafio personal. Un ejemplo puede ser comenzar con una corta caminata diaria acompañada.

Escuchar a tu cuerpo

Es importante escuchar tu cuerpo mientras practicas deporte. Si sientes dolor o incomodidad, es una señal de que necesitas detenerte y hacer una pausa. Es esencial prestar atención a lo que tu cuerpo necesita ya que no seguir esta precaución puede causar lesiones.

Comenzar de forma gradual

Comienza tu rutina diaria de ejercicio con pequeños pasos. No te preocupes por comenzar demasiado rápido o de manera intensa. A medida que progresas, aumenta la intensidad de la rutina y el tiempo invertido, siempre a un ritmo personal que permita una mejora sostenible.

Mantener la motivación

#Por último, es importante mantener la motivación para continuar practicado deporte en la tercera edad. Encontrar un compañero de entrenamiento o unirse a un club deportivo puede tener un impacto positivo en la motivación de continuar practicando deporte a largo plazo.

Conclusión: Nunca es demasiado tarde para comenzar a practicar deporte en la tercera edad. Cualquiera pueda encontrar un deporte que se adapte a su nivel de habilidad y necesidades médicas. La clave es comenzar con pequeños pasos y siempre bajo recomendación médica. Los beneficios que una sana práctica deportiva puede brindar son infinitos.